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El Consejo Pastoral Parroquia celebrado
el 1 de diciembre de 2004, tras unos meses de reflexión y debate y después
de haber transmitido estas propuesta a los fieles propone:
— Los funerales se celebran
sin la presencia del cadáver o
de las cenizas en el templo, como ya se viene haciendo en varios
sectores de la Diócesis, lo cual ayuda en muchas ocasiones a significar
mejor el sentido cristiano de la celebración y a
favorecer el sentido comunitario de lo que se celebra. Se hará sin coronas
ni flores.
—
Los funerales se celebran a las
19:00 horas en la misa
de la comunidad. Solo excepciones especiales pueden
hacer variar la hora. Una de estas excepciones puede ser el miércoles de
ceniza.
—
El día de la celebración del funeral lo
pone la familia. Pudiendo ser días después o antes de dar sepultura al ser
querido. Esto ayuda a que el funeral se sitúe cuando más convenga a los
familiares y especialmente a los que vienen de fuera o tienen que viajar.
—
Los domingos, sábados, días de fiesta
y vísperas no hay celebraciones de funeral.
—
Si varias familias coinciden en el mismo
día, el funeral se hará conjunta y comunitariamente en una sola celebración.
—
El aviso de un
fallecimiento lo hace la familia llamando a la parroquia
(94 467 32 48)
para quedar en el día de la celebración y en un encuentro para preparar el
funeral.
La parroquia ofrece a las familias que lo deseen oraciones para que puedan
rezar junto a su difunto, bien en casa, en el tanatorio o en el cementerio.
Quien lo pida, y siempre que sea posible, la parroquia pondrá una persona
para acompañar en esos momentos de duelo y poder despedirse, los familiares
y amigos creyentes del difunto, orando al Dios de la Vida.
Sugerencias
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